El sorteo del Mundial 2026 se celebró en Washington, D.C., el pasado viernes 5 de diciembre, definiendo los 12 grupos del torneo. Es la primera vez que la Copa del Mundo contará con 48 selecciones en la fase final, distribuidas en 12 grupos de cuatro equipos cada uno. El formato permitirá que avancen a la siguiente ronda los dos primeros de cada grupo, además de los ocho mejores terceros.
Este Mundial será organizado conjuntamente por tres países: Estados Unidos, México y Canadá — lo que hace que la edición 2026 sea histórica tanto por su tamaño como por su estructura.
El sorteo del Mundial 2026 definió el escenario en el que Canadá iniciará su participación como uno de los países anfitriones del torneo, y lo hizo con una mezcla de expectativa nacional que crece a medida que se acerca la fecha inaugural. La selección quedó ubicada en el Grupo B, junto a Suiza, Qatar y el equipo que resulte vencedor del repechaje europeo. Pero más allá de los nombres de los rivales, el gran foco para el país está en dónde comenzará esta aventura: la ciudad de Toronto, que será el punto de partida del recorrido canadiense en esta Copa del Mundo histórica. El debut en casa, frente a su gente, cargará con toda la emoción del momento y con una presión deportiva que pocas veces el fútbol canadiense ha experimentado.
Toronto, una de las ciudades más diversas y vibrantes del país, se prepara desde hace meses para recibir el primer partido de Canadá en el torneo. El BMO Field, que ha sido el escenario del crecimiento del fútbol nacional en la última década, asumirá ahora el papel de anfitrión de uno de los encuentros más importantes en la historia deportiva del país. No se trata simplemente de un partido inaugural para Canadá; será una cita simbólica que definirá estados de ánimo, expectativas y posiblemente el rumbo del equipo en el resto de la fase de grupos. Allí, el 12 de junio, Canadá enfrentará al ganador del repechaje europeo, un rival que puede variar considerablemente en dificultad dependiendo del resultado. Existe la posibilidad real de que sea Italia, con su peso histórico, su calidad táctica y su experiencia competitiva; pero también podría tocarle un rival como Gales, Irlanda del Norte o Bosnia y Herzegovina, equipos distintos en estilo pero igualmente exigentes en un debut mundialista. Para Canadá, el reto será imponerse ante la presión inicial, manejar los nervios y aprovechar el impulso de un estadio que promete llenarse como nunca en su historia
Si bien Vancouver albergará los siguientes dos partidos de Canadá, el encuentro de Toronto quedará como el momento de mayor expectación nacional. Muchas miradas internacionales estarán puestas en cómo Canadá se presenta ante el mundo en ese primer compromiso. Y no solo las miradas externas: el país entero tendrá sus ojos en ese estadio, sabiendo que el equipo entra a la cancha no como invitado, sino como uno de los tres anfitriones del Mundial. El ambiente promete ser electrizante: se espera un aforo completo, una ciudad movilizada y una atmósfera que combine orgullo, ilusión y responsabilidad. Ese día, el BMO Field será más que un estadio; será una plataforma emocional que pondrá a prueba la madurez futbolística del país.
Después de ese debut, Canadá viajará a Vancouver para continuar su camino ante Qatar y Suiza. Aunque esos partidos también serán cruciales, el duelo de Toronto tendrá un peso especial porque representa el inicio de todo y porque suele ser, en la mayoría de los mundiales, el partido que marca la narrativa que acompañará al equipo. El fútbol tiene eso: momentos simbólicos que trascienden lo estrictamente deportivo. Y para Canadá, ese momento está claramente identificado y tiene fecha, hora y lugar: 12 de junio, BMO Field, Toronto.
Mundial 2026: Cada vez más cerca y Toronto está más que listo
Diciembre 12, 2025
